¿Cómo es viajar al Tíbet?
Nosotros llegamos de madrugada. El vuelo se retrasó, el plan del primer día cambió por completo, y llegamos a Lhasa cansados y con el cuerpo todavía con un poco de jet lag. No exactamente la llegada que uno se imagina cuando piensa en el Tíbet. Pero ahí estaba Tenzin, nuestro guía, esperándonos en el aeropuerto con la misma energía que si fueran las 8 de la mañana. Tenzin nació en un pueblo muy cercano al Tíbet. Y eso se nota en todo —en cómo conoce cada calle, en cómo habla con la gente...